Naces del estiércol
como la virtud del pecado...
Cuanto más estiércol, mas bello
Fuentes eternas de ello,
por no llamarlo mierda,
(para que el decoro no se pierda...)
rezuman por los suelos.
No será por estiércol
que tu musa crezca;
ni por mucho pasado,
escaso presente,
y ningún futuro...
No será por corazones rotos,
por cuerpos huérfanos
de Dios y paz...
Y es que todo está oscuro...
y, como no hay sol,
aunque te llegue hasta el cuello,
una de dos;
al hedor sucumbirá lo bello,
o a lo bello sucumbirá el hedor.
"¡Mira, una ramita...!
¡Poesía bendita,
del todo verdecita!"
(Qué pesada, la esperanza...)